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Noche Estrellada

A través de la ventana veo al cielo estremecerse ante los ojos del que mira. Los lozanos árboles escalan en vano intento de alcanzar la...

viernes, 27 de septiembre de 2019

Noche Estrellada

A través de la ventana veo
al cielo estremecerse
ante los ojos del que mira.
Los lozanos árboles escalan
en vano intento
de alcanzar las estrellas,
que encienden el paisaje.
La luna vela
las índigas montañas
entre las que Sant Remí yace
aguardando
a que Vicent vea.
Y Vicent mira,
a través de la ventana,
y Vicent ve,
y lo que Vicent ve
todos recuerdan.

martes, 13 de agosto de 2019

Identidad

Identidad
                                   A José Hierro

Después de mi, yo he sido tú
a pesar de que un día fui yo.
Después de ti, o después de mi
supe que yo no era más que tú.

Grito “¡Yo!”, y el eco dice “¡Tú!”
Grito “¡Tú!”, y el eco dice “¡Yo!”
Ahora sé que yo era tú
y tú eras sepultura de mi yo.

No queda nada de lo que era yo.
(Era ilusión lo que creía ser
y que, en definitiva, eras tú).

Qué más da que tú fueras tú
si más tú serás, después de mi,
después de tanto, yo soy tú.

domingo, 16 de octubre de 2016

Recuerdos

Recuerdo cuando me mirabas como si fuera un gran tesoro. Cuando me llevabas paseando al parque. Cuando discutías con abuela. Recuerdo esas tardes interminbles en el pueblo o esos viajes tan largos que hacíais para vernos.Recuerdo las grandes comidas en familia (yo por entonces las odiaba, pero ahora las echo tanto de menos que daría la vida por poder vivirlas una vez más). Recuerdo como poco a poco yo crecía a tu lado y tu envejecías al mío. Recuerdo como pasaban los años y no nos dábamos cuenta. Recuerdo como empezaste a olvidarme. 
   Al principio solo no recordabas mi nombre, o no sabías de quién era hija. Esos pequeños despistes graciosos que suelen pasar cuando se llega a una edad. Sin embargo no se quedó ahí, empezaste a olvidarlo todo, ya no me reconocías (es más me mirabas como a una desconocida), ya no recordabas todos esos buenos momentos vividos. Y aunque tú no los recordases, yo si que lo hacía. Intentaba desesperadamente que me recordaras, que ya no me mirases como a una desconocida. Intentaba que los revivieras, te llevaba al parque, repasaba contigo los álbumes, intentaba no perder la esperanza. Y jamás lo hice, hasta el día en el que te fuiste una parte de mi soñaba con que me recordases, con que recordases a tu niña. Pero eso no sucedió, la maldita enfermedad que se apoderaba de ti, que cada día te robaba un recuerdo, me apartó de tu memoria para siempre sin que yo pudiera evitarlo. Y aquí estoy hoy, recordandote, recordando el último día en el que te vi. Recordando la última vez que te vi, tus heladas manos en aquel hermoso patio de tu residencia. Recordando como no pude oir tu voz por última vez.       
  Pero son solos recuerdos, y los recuerdos se acaban desvaneciendo.A pesar de lo mucho que nos aferremos a ellos, se marchan y ya no regresan.

viernes, 8 de abril de 2016

Políticamente correcto

Vivimos en una sociedad en la que ser diferente acaba contigo, en la que pesar x kilos importa más que saber quien era Mozart, Alberti, Munch,... En la que si eres bueno en algo debes ser modesto y no alegrarte por tus propios méritos, ya que eso sería ser egocéntrico,arrogante. Siempre se debe vivir bajo ese yugo de modestia, de timidez,... Porque claro, un hombre o una mujer que sea abierto sobre sus sentimientos ante cualquiera ,sin ningún problema por decir lo que piensa ,ASUSTA. Esta sociedad es un chollo para aquellos que son favorecidos por la genética, o aquellos que son ricos, o aquellos que saben hablar aunque en realidad no digan nada. Es más, dejamos que esas personas nos gobiernen, nos dejamos guiar por ellos, dejamos que se conviertan en nuestros tutores. Y es que hemos llegado al punto de que si alguna persona destaca por algo, le hacemos sentir mal por ello, le hacemos que se vuelva mediocre porque si alguien sobresale sobre el resto nos recuerda a los demás lo mediocres que somos en verdad. Y la verdad duele.  Así que establecemos modelos de conducta. algunos valores y algunos límites para que nadie sobresalga entre la mediocridad y aquello es lo políticamente correcto.

sábado, 19 de marzo de 2016

Locura

¿Qué es la locura en realidad? ¿Cómo enloquecen las personas realmente? Interesantes preguntas no creéis, pues bien yo creo que en el fondo todos estamos un poco locos y que las cosas que nos van sucediendo a lo largo de nuestras vidas hacen que esa locura crezca en nosotros. Además nadie es realmente cuerdo, nadie es normal. Todos en el fondo tenemos miedo a que esa locura crezca y se apodere de nosotros, pero una vez que se ha apoderado, ¿qué más da?, ¿qué importancia tiene?. Pues ninguna porque al final cuando sale esa locura nos libera del miedo a enloquecer, si, habéis leído bien , nos libera. No obstante, hay locuras más perjudiciales qué otras. Hay locuras más grandes que otras. Pero eso quién lo mide. Recordemos que los grandes genios pasaban los límites de la locura. Alomejor las personas que hoy consideramos locas son las que están cuerdas y las personas que creemos normales son las locas. Alomejor hay que dejarnos guiar más veces por nuestros instintos "locos" y no obsesionarnos tanto por hacer lo "correcto" para la sociedad.

viernes, 18 de marzo de 2016

Decisiones

Decisión, curiosa palabra. Nuestras vidas están llenas de decisiones. Pero cuál es su definición, según la RAE: " Determinación, resolución que se toma o se da en una cosa dudosa", según yo una decisión es algo que escogemos entre varias opciones pensando que va a tener unas consecuencias determinadas en nuestras vidas. Hay decisiones insignificantes en nuestras vidas como qué comer algún día, qué ponerse para pasear al perro,... ,sin embargo hay otras que nos afectarán durante el resto de nuestras vidas. Este tipo de decisiones son las más difíciles de tomar, ya que sabemos que son tan importantes  que al final tenemos tanto miedo en equivocarnos que les damos mil y una vueltas y nos bloqueamos. Al final, cuando tomamos una decisión podemos hacerlo de dos formas: siguiendo a la razón o al corazón. Sinceramente, yo prefiero seguir al corazón, y si mi equivoco por lo menos sé que lo hice siguiendo mis instintos más primitivos, siguiendo a mi verdadero yo. ¿Nunca os a pasado que le dais mil vueltas a algo para quedaros con la primera opción? Pues esa soy yo, primero digo algo y luego empiezo a pensar que si no me estaré equivocando, si no hay otras opciones que puedan ser mejores, si no me acabaré arrepintiendo,... Pero sinceramente os digo una cosa, nunca os arrepintáis por algo que habéis hecho con el corazón y pensando que sería lo mejor porque todos nos equivocamos pero hay muy pocas personas que hacen lo que realmente quieren sin miedo a fallar, a caer, y aman y solo haciendo así las cosas podemos ser felices y a la vez estar felices con nuestras decisiones aunque a veces no sean las mejores pero son las que hemos escogido.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Adiós

Da pena como a veces las personas que creemos que siempre van a estar ahí de pronto llega un día y se van para siempre. Todos hemos perdido a un ser querido alguna vez en nuestra vida. Todos hemos llorado en algún entierro. Pero eso no es lo peor, los entierros no son el momento peor cuando te despides de alguien. Ese momento llega cuando de repente estás en casa y sola, cuando de verdad te das cuenta de lo que está sucediendo.Cuando empiezas a recordar y sabes que esos momentos jamás se repetirán. En ese momento es cuando un dolor inmenso rompe tu corazón en pedacitos, cuando un nudo profundo ocupa tu garganta, ahí es cuando rompes a llorar y más y más recuerdos inundan tu mente. Y mientras más recuerdos llegan más lloras para intentar calmar ese dolor de tu corazón pero no se apacigua e intentas gritar pero no te sale la voz. Está atrapada, atrapada en ti misma, tumbada en suelo de tu habitación echa una bola y no puedes parar de llorar porque sabes que esa persona no volverá jamás. Y golpeas tu almohada, con fuerza, con ira, con desesperación, culpándola de tu desdicha, y en ese momento te das cuenta de que ese dolor no cesará jamás porque esa persona que antes cuidaba de ti, que te levantaba cuando caías,que te hacía reir hasta que doliera, que te enseñaba cómo es la vida con cada palabra que decía, esa persona que te rescataba de ti misma ha desaparecido de tu vida. Y le extrañas, cada vez que ves ese salón vacío, cada vez que enciendes la tele y echan su película favorita, cada vez que te sientas en ese sofá, cada vez que escuchas una palabra que solía decir, cada vez, cada vez,... Y poco a poco van desapareciendo más  y más personas en tu vida y el vacío de tu corazón crece y cada vez hay más noches sin dormir, más lagrimas en tu almohada y más dolor en tu interior. Pero debes enfrentarte a eso, para eso están los días como hoy, para acordarte de esas personas que dejaron un vacío en tu corazón, porque además de ese vacío también dejaron enseñanzas, risas, recuerdos y te formaron para ser quien eres. Hay que luchar contra el dolor que produce que una persona a la que amas te abandone. Pero recuerda que has de morir.